El jumpscare, es un recurso muy utilizado en el cine de terror. Consiste en generar un «sobresalto» o susto repentino en el espectador. El pasajero del diablo (Passenger, 2026) es una película que usa esta herramienta narrativa, mas de la cuenta, si lo hace para bien o para mal, es algo que trataremos de resolver mas abajo.
El pasajero del diablo nos cuenta la historia de Maddie y Tyler, interpretados por Lou Llobell (Foundation) y Jacob Scipio (Bad Boys for life, 2020), una pareja que decide dejar la vida en la ciudad y salir a la ruta en su motorhome, lo que desconocen, es que de noche, existe un ente que los acechará y les cambiara la vida para siempre.
La película cuenta con un comienzo prometedor, la escena introductoria deja la vara alta, pero a medida que pasa el tiempo, nos damos cuenta que el conflicto tarda mucho en aparecer. En cambio, se hace mucho énfasis en la historia de amor de la pareja. Eso si, como explique antes, los jumpscares, nunca faltan.
Es que para bien o para mal, el largometraje hace uso (y abuso, en mi opinión) de este recurso. Quienes gustan de llevarse este tipo de sustos en películas de terror, no saldrán decepcionados con el film, pero si te gusta que el miedo se genere a través de los climas, El pasajero del diablo no es para vos.
Otra cosa que no le suma es que Llobell y Scipio, carecen de la fuerza para sostener todo el peso de la película en sus hombros, quizás si hubiesen sido otro tipo de interpretes hubiese sido distinto. Para destacar, el apartado visual está muy bien, se nota que el director, André Øvredal (The last voyage of the Demeter, 2023), es bueno en la materia.
EL PASAJERO DEL DIABLO, YA ESTA DISPONIBLE PARA VER EN LOS CINES DE NUESTRO PAIS
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