El cine de género italiano tuvo su esplendor entre principios de los años 60 y fines de los años 80, cuando hoy se habla de él, se mencionan películas específicamente de esta época. Géneros como el giallo, tuvieron su auge y caída en esas décadas de oro y muy pocas producciones posteriores alcanzaron notoriedad, mucho menos el status de clásico. Directores míticos de este periodo son Mario Bava, que brilló tanto en el gótico como en varios giallos, incluyendo el que probablemente sea el primero, La muchacha que sabía demasiado (La ragazza che sapeva troppo, 1963), Darío Argento, que llevó este tipo de cine a la masividad con El Pájaro de las plumas de cristal (L’uccello dalle piume di cristallo, 1970) y Lucio Fulci, padrino del gore italiano, que también pasó por todos los grandes géneros que mencionamos. 

A todos estos maestros quiere homenajear, sin éxito, Federico Zampaglione en su última película El Pozo (The Well, 2023). Este cantante pop devenido en director de cine intenta crear un híbrido entre el clásico gótico sobrenatural italiano (mansión rural incluída) con un torture porn que recuerda tanto a Hostel como a la saga Terrifier, quedándose a mitad de camino en ambas direcciones. La trama gira en torno a una restauradora de arte (Lauren LaVera, estrella de Terrifier 2 y 3) contratada por una duquesa italiana para, obviamente, restaurar una pintura arruinada en un incendio. Pronto, visiones empiezan a aterrorizar a nuestra protagonista junto con las advertencias de la hija de la duquesa de abandonar el lugar. Este misterio no se mantiene en ningún momento ya que se va intercalando con escenas de tortura bastante brutales, donde lo único que podríamos destacar es el buen manejo del gore. 

No quiero caer en comparaciones de nuevo, pero esto la acerca de nuevo a la saga Terrifier, donde una sola persona se encarga de unos muy buenos efectos especiales. Pero pareciera que la plata se les acabó ahí porque, salvo la actuación de LaVera tratando de ponerse la película a sus espaldas, las demás rozan el ridículo, con momentos donde la vergüenza ajena es tan fuerte que uno no puede evitar más que reírse como mecanismo de defensa. 

En resumen, una trama totalmente ridícula, unas actuaciones que dan pena, escenas de gore brutal en medio de una historia que no tiene relación alguna con eso (¿Quién es el musculoso del pozo? Y ¿Por qué la película se llama El Pozo si no tiene ningún tipo de importancia?), todo esto puede alejarte de los cines como la peste o ser lo tuyo y pasar un gran momento. Yo no conecté, así que no te la puedo recomendar. De todas formas se agradece que Terrorífico Films apueste por traer este tipo de cine a las salas, sabiendo que el terror siempre tiene su público y lo que a mi no me gusta le puede fascinar a otros. Si quieres averiguarlo, El Pozo se estrenó en salas argentinas el 20 de Marzo.

Si te gusto la nota seguinos en nuestras redes sociales clickeando en los logos de abajo.

Deja un comentario

Trending

Descubre más desde SALA C

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo