Hace años que una película no lograba que saque la mirada de la pantalla por lo cruda de sus escenas, solo Phil Tippett (Star Wars VI/Robocop 2) pudo cambiar eso. Mad God (2021) es un largometraje hecho en stop motion y una oda al infierno, una experiencia visual que nos transporta a un mundo apocalíptico, lleno de seres monstruosos, grotescos y enfermizos donde la esperanza se perdió, y todo se transforma en un ciclo sin fin de agonía.

Phil Tippett tardaría 30 años en acabar esta película, debido a problemas de salud como de producción. Lanzándose primero en formato de cortometrajes pero luego de completar el resto del metraje se unificaría todo y nos darían esta joya.

Complejas maquetas, diseños de personajes increíbles como variados, una iluminación de lo mas tétrica que, en conjunto con una poderosa e inquietante banda sonora, te sumerge a los ambientes que te proponen. Ya con solo la primera escena entendes la dedicación al proyecto. Recalco mucho eso ya que es el punto mas fuerte de la obra sin desmerecer al guion.

Pero analizar Mad God es… muy complicado. Debido a que por su falta de diálogos e impacto visual considero que es mejor que cada uno la interprete bajo su propia mirada. En síntesis, nos cuenta la travesía de un asesino que intenta plantar una bomba en el centro de un distopico e infernal mundo donde descubrimos las leyes que rigen ahí como las torturas que sufren sus habitantes y el propio asesino.

Uno de los principales pensamientos que me llego al terminar fue la critica social en cuestión a la jerarquía de clases. Un poco trillado, lo se, pero lo que vale es como se cuenta. Un organismo que se mezcla con maquinaria controla el mundo y seres deformes obedecen ciegamente en un ciclo donde su escapatoria es la muerte. Pero manteniendo un orden necesario a este desequilibrado universo.

También hay que recalcar el impacto teológico que hay en la cinta, como una especie de castigo divino hacia la humanidad cuestionando en todo momento la moralidad de la misma, donde desaparece la línea entre nuestro mundo y el infierno. Pero en si no hay una definición clara, es todo lo mencionado y mucho más, donde el final cobra el estado mas puro de la mera interpretación, destrucción y renacimiento en un ciclo sin fin.

No esta de mas decir que por la carga de gore, violencia y escenas perturbadoras, no es fácil de ver, pero si ya sentís que perdiste esa sensibilidad a películas de este tipo te reto a que te pongas a prueba con Mad God, la mórbida joya de Phil Tippett que nos demuestra porque es un genio en la animación.
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